El empresario vinculado a los farmacéuticos madrileños también fue investigado por fraude fiscal en Italia
La Cadena SER ha tenido acceso a la declaración judicial de Lucio Domina en el proceso judicial que instó el empresario frente a dos distribuidoras que le reclamaron el pago de 1,2 millones de euros
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Vista exterior de la Farmacia del empresario Lucio Domina. / JOAN SOLÉS
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Roma
El farmacéutico italiano que promueve en Madrid junto al colegio oficial la venta online de medicamentos a través de Domina Farmaservicios, facturó unos 8 millones entre 2008 y 2011, con un beneficio de unos 800 mil euros, pero desde el inicio de su actividad dejó de pagar a proveedores. En solo 4 años acumuló deudas superiores a 2,5 millones en 4 grandes distribuidoras farmacéuticas de su país, además de los impagos a pequeños suministradores y bancos que le habían concedido varios millones en préstamos, según su propia declaración ante el colegio de magistrados de un tribunal de justicia de la región de Los Abruzos.
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En consecuencia, a partir de 2009, Lucio Domina recibió una avalancha de reclamaciones y en su defensa optó por querellarse contra el responsable de crédito de dos distribuidoras farmacéuticas por supuesta usura, amenazas y apropiación indebida de cheques bancarios, acusaciones que no pudo demostrar en una audiencia judicial en el 2017. Se vio obligado a ceder la titularidad de su farmacia durante tres años. Fue condenado en primera instancia por tribunales de justicia de Milán y de L'Aquila, que emitieron órdenes ejecutivas de embargo, entre otras de los abonos que percibía del servicio sanitario italiano. Además, dedujo el IVA soportado de las facturas impagadas incurriendo en un presunto delito de fraude fiscal investigado por la Guardia de Finanzas.
Según declara, todos los negocios en los que ha participado en Italia desde 2004, entre otros una industria de plásticos en Sicilia, dos consultorios médicos, su farmacia y una panadería, han sido un fracaso. En su momento no supo explicar a los jueces italianos el destino final de la mayor parte del capital que pasó por sus manos. Reconoce que su situación económica era "muy, muy, muy precaria" o que "las puertas de la banca se habían cerrado para mí". Admite su responsabilidad en la mala gestión financiera, razón que explicaría que como padre, promotor y 'presidente' de Domina Farmaservicios en España su nombre no aparezca en el Registro Mercantil.