'No somos héroes, somos personas normales detrás de la mascarilla'
La Ventana conversa con dos de los profesionales esenciales de esta crisis en el Día Internacional de la Enfermería
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Madrid
Si hay algo en lo que coinciden Carmen Terradillos, enfermera de Médicos Sin Fronteras y Alex Huerta, enfermero en el Hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares, es en haber reafirmado su vocación profesional durante esta pandemia. Su profesión es esencial siempre, pero hoy en La Ventana hemos querido tener un especial recuerdo a un colectivo que se está dejando ha dejado la piel salvando vidas y mitigando el dolor y acompañando hasta el final a quienes no logran sobrevivir al virus.
‘Una experiencia muy dura pero en la que he sentido el orgullo de ser enfermero y de haber podido aportar mi granito de arena’, ha explicado Alex, un joven profesional, graduado el año pasado, y que trabaja en la planta reservada a los pacientes de coronavirus en el hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares (Madrid).
La situación ahora es afortunadamente ‘bastante distinta’ a la que él mismo nos contaba en La Ventana el pasado 24 de marzo, ‘con un panorama de absoluto desbordamiento y pacientes muriendo a diario y que la última cara que veían antes de irse era la tuya’. ‘Ahora la presión en las urgencias y en las UCIS ha bajado mucho y casi no hay nuevos ingresos por contagio, la mayor parte de los pacientes están en fase de hospitalización larga o han sido derivados de otras plantas pero por ingresos producidos hace ya semanas’.
Alex se reconoce ‘tocado anímicamente’ porque es ahora, cuando la presión ha bajado un poco, cuando está teniendo tiempo de procesar ‘todas las cosas que he visto y que he vivido. No somos héroes, detrás de las mascarillas, las batas o los trajes de buzo somos personas normales con nuestros miedos y nuestros sentimientos pero también con nuestro saber profesional para poder atender y cuidar’. De lo que no ha dudado ni un instante es en reafirmar el orgullo en su profesión y el convencimiento personal de que acertó siguiendo su vocación’.
Una sensación que Carmen Terradillos, enfermera de Médicos Sin Fronteras, mantiene intacta día a día pese a ser ya una profesional con muchos más años de rodaje que Alex. ‘Mi primer destino internacional fue en Níger en 2009. Llevábamos la atención sanitaria y nutricional en seis centros de salud rurales. Y no me arrepentí ni un segundo. Te sientes tan útil, ves que tu trabajo es tan importante para las personas que te rodean. Te enamoras de esta profesión, creo que es vocacional al cien por cien’, ha contado en La Ventana.
De vuelta a España, desde el comienzo de la pandemia, Carmen ha trabajado primero en la ampliación de la capacidad de hospitalización del Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares y, después, desde el mes de abril, ‘en el apoyo a la red de residencias de mayores de Castilla y León. Recorremos los centros para ayudar a implementar las medidas de control de infecciones y formar al personal’. Una labor en la que MSF está aportando toda su experiencia en crisis sanitarias y humanitarias en todos los rincones del mundo. ‘Creo que son muchas las lecciones aprendidas en estos meses y espero que nos sirvan para el futuro’.