Están locos estos romanos
Por lo pronto, vamos a la sesión de investidura para presidente del Gobierno a partir del día 22, sin que aún sepamos cuántos votos lleva Pedro Sánchez en la buchaca
Parece que esta ola de calor de la que tanto hablamos todos, aunque solo la sufren unos pocos, mayormente los que trabajan de sol a sol, hubiera ablandado el cerebro de toda la clase política, y con los sesos fritos andan por valles y cerros como pollos sin cabeza.
Por lo pronto, vamos a la sesión de investidura para presidente del Gobierno a partir del día 22, sin que aún sepamos cuántos votos lleva Pedro Sánchez en la buchaca. El presidente en funciones calla, Pablo Iglesias presiona, el pimpollo Pablo Casado va a lo suyo y el menguante Albert Rivera, antes una persona educada que cedía el asiento a las viejecitas, hoy se ha convertido en un macarra insoportable, de esos de palillo en la boca que escupen al tiempo el hueso de la aceituna.
Negarse a hablar con Sánchez, es, sin más, la demostración de que este chico ha caído de lleno en el puro esperpento. Pero hay más, que Vox aprieta -aunque este Ojo duda que ahogue- y sus socios, que eso es lo que son, socios de Gobierno, PP y Ciudadanos, tendrán que retratarse para hacerse con Murcia y, sobre todo, Madrid, 20.000 millones de presupuesto y todas las fuerzas vivas -o sea, los de los dineros- esperando cual halcones a que vuelvan a ganar los suyos. Así que en esas estamos, viendo cómo se entretienen. ¿Les insultamos?