La juventud navarra se fía más de sus progenitores y docentes que de los cauces oficiales al informarse sobre el COVID-19
Casi un tercio de la juventud no contrasta la información que recibe a través de las redes sociales
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Garikoitz Montañéz, Charo Sádaba y María Napal
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Pamplona
Una investigación llevada a cabo por la Universidad de Navarra, la Universidad Pública de Navarra y el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra concluye que más de un tercio de la juventud residente en Navarra no verifica la información que reciben sobre el COVID-19 a través de las redes sociales. En concreto, un 12,4% no lo hace 'nunca' y un 25,2%, 'pocas veces'. Son algunas de las conclusiones de la investigación realizada entre octubre y noviembre de 2021 a 1.163 jóvenes de entre 14 y 24 años residentes en Navarra.
En cuanto a la confianza en las diferentes fuentes informativas, tres de cuatro jóvenes afirmó confiar sólo en la información publicada por fuentes oficiales: un 34,1% afirmó hacerlo 'siempre o casi siempre', y un 42,6% 'muchas veces". No obstante, hay dos puntos de referencia para los más jóvenes: un 83% y un 80% de las personas encuestadas afirmó confiar 'siempre o muchas veces' más en sus progenitores y profesorado que en otras vías oficiales.
En cuanto a sus intereses informativos, la juventud encuestada afirmó tener 'nada o poco' interés en la información política (66,6%) y económica (66,4%), pero 'bastante o mucho' interés (73,7%) en la información sobre salud mental. Es más, la investigación ofrece datos muy detallados sobre el bienestar emocional de este colectivo. Desde el comienzo de la pandemia un 41,8% manifestó estar más irritable de lo habitual, un 47,6% está más triste y un 36,9% llora fácilmente.
Respecto a algunos hábitos que hayan podido modificarse a raíz de la pandemia, el 42% de la juventud encuestada afirmó haber cambiado su alimentación desde que comenzó la pandemia, y 53,4% que no se concentra al hacer las cosas. Además, un 81,2% manifestó utilizar mucho tiempo el teléfono móvil, y un 24,7% no quiere salir a la calle.
Para la investigadora principal del proyecto, Charo Sádaba, este estudio muestra que "por un lado la juventud ha sido uno de los grupos más afectados por la pandemia ya que esta ha impactado duramente sobre sus estilos de vida". Esto ha motivado una "mayor incidencia sobre su bienestar emocional y también un mayor cansancio por las normas y la información relacionada con el Covid-19". Pese a todo, "más del 90% de la juventud encuestada ha recibido la vacuna y confía en las fuentes oficiales de información".