El Compostela se desangra camino de Tercera
Encajó otra derrota ante el Bergantiños, 0-2, agravada por los triunfos del Llanera y Escobedo

Selasi, con el balón, durante el partido de este domingo ante el Bergantiños

Santiago de Compostela
Más de lo mismo en el Vero Boquete y en el triste caminar de la SD Compostela la presente temporada. Otra jornada saldada con derrota que supone la séptima sin sumar un triunfo, un equipo al que todo lo que le puede salir al revés, le sale, y que va camino del descenso de manera irremediable. Parece hasta atrevido el intentar agarrarse a las matemáticas pues las señales que emite el equipo no invitan siquiera a eso, a pensar que con dieciocho puntos por disputar, el equipo puede lograr la permanencia. Si el sábado no gana en el campo del Llanera, firmará su sentencia.
Ante el Bergantiños, pasó un poco lo mismo que en jornadas precedentes. Cierto es que los de Luisito estuvieron mejor que ante el Fabril (no era difícil) y crearon ocasiones, pero entre la falta de tino, los palos y la frustración, no se acertó a marcar cuando hubo ocasiones para ello, como las que tuvieron Manu Barreiro o Kike Vidal luego de transcurrir los primeros quince minutos de tanteo. Y a la primera que tuvo el Bergan, el balón acabó en la jaula de Rabanillo. El centro desde la banda de Tiján que no acertó a desviar debidamente Rabanillo, que la dejó en bandeja para que empujara a placer Pachón. Con ese jarro de agua fría que supuso el 0-1 se llegó al descanso, con el equipo y el estadio "sonados" por el golpe recibido pocos minutos antes del entretiempo.
En la reanudación, por más que Luisito decidió hacer tres cambios y dejár en la caseta a Fausto, Carlos Pérez y Hugos Matos para meter a Fer Cano, Landeira y Manu Rivas, el efecto que pudo tener resultó efímero y se quedo en un espejismo, desapareció en cuanto los centros que se pudieron hacer hacia la demarcación de Manu Barreiro, que logró enviar un remate al palo y luego Markitos enviaba otro disparo cerca del palo. Fueron los mejores minutos del Compostela, que no obtuvieron el premio del gol que pudiera meterlos en el partido. El Bergantiños aguardaba tener la suya para sentenciar, y acabaría encontrándola. En una acción discutida, el árbitro señaló penalti de Roque sobre Antañón, el lanzamiento de la pena máxima lo rechazaría Rabanillo pero con la desdicha de que el rechace caería de nuevo a los pies de Antañón que a la segunda sí logró marcar y sentenciar el encuentro. Lo dicho, todo lo que podía salir al revés, salió cruz para el equipo blanquiazul.