Arrestan en Parla a una mujer que robaba a mayores haciéndose pasar por trabajadora social
Ya en la casa del mayor aprovechaba un descudio para robar. A veces, conseguía una copia de las llaves de la vivienda para volver cuando no había nadie y completar el robo

Agentes de la Policía Nacional han detenido en Parla a la mujer que, supuestamente, se hacía pasar por trabajadora sanitaria para robar en las casas de personas mayores. / Policia Nacional (Archivo)

Parla
La Policía Nacional ha detenido en Parla a una mujer que, supuestamente, robó en varios domicilios de personas mayores en la zona sur de Madrid, haciéndose pasar por una trabajadora social o sanitaria, que ofrecía información sobre temas sanitarios.
La arrestada contactaba telefónicamente con las víctimas, identificándose como trabajadora de una institución social o sanitaria, y les informaba que serían visitadas en su domicilio para recibir la tercera dosis de la vacuna contra la Covid-19 y para ser sometidas a otras pruebas médicas.
Según explica la Policía, la mujer vestía uniformes o prendas pertenecientes a reconocidas instituciones para otorgar credibilidad y tras ganarse su confianza, y aprovechaba un descuido de la víctima para registrar los cajones de la vivienda y sustraer joyas y dinero en efectivo.
La investigación comenzó el pasado mes de septiembre tras conocerse diversos hurtos en domicilios de personas de edad que vivían solas. Tras llamarles por teléfono, le comunicaba a los mayores la necesidad de asistencia domiciliaria por parte de un trabajador social. Cuando acudía a los domicilios, se ganaba su confianza.
En ocasiones, conseguía una copia de las llaves de la vivienda y se aprovechaba de la ausencia de la propietaria para acceder de nuevo y llevar a cabo los hurtos. Otras veces, les requería hacer una prueba de orina, momento en el que registraba los cajones en busca de dinero, tarjetas de crédito y otros efectos valiosos.