"Japón vino a Ainhoa": el sueño cumplido de una niña que lucha contra el cáncer
La Fundación Pequeño Deseo sorprende a esta pequeña de nueve años obligada a convivir con sus estancias en el hospital
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Ainhoa García Barrientos cumple su sueño gracias a la Fundación Pequeño Deseo
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Asturias
Ainhoa García Barrientos ha sido la penúltima agraciada con la barita de los sueños con la que ya ha tocado a más de 5.000 niños la Fundación Pequeño Deseo. Penúltima porque siempre habrá uno más. De hecho, ya están tramando algo para el siguiente.
Esta pequeña de nueve años, soñaba con la cultura japonesa. "Su comida me gusta desde pequeña", relataba a los micrófonos de A vivir que son dos días Asturias con la gracia natural de una niña de su edad jovial y feliz a la que da gusto y emociona escuchar. "Cuando la probé me encantó y empecé a comer comida japonesa a mogollón", continúa, para desvelar que le han cogido el truco y ahora la hacen en casa.
Tirando del hilo, entre las sesiones de quimioterapia en el HUCA y las charlas con su 'supuesta psicóloga', que no era otra que Camino Luna, coordinadora de la fundación en Asturias; los voluntarios en el Principado, con Camino a la cabeza, comenzaron a idear una sorpresa para la niña.
La bola fue creciendo y finalmente Ainhoa tuvo su menú japonés especialmente diseñado para ella en el restaurante Umami de Oviedo, al que acudió ataviada con un traje de japonesa "que si no fuera porque sabemos que está hecho en Gijón, parecería japonés de verdad", decía su diseñadora Gloria Castañón, a quien ayudó su hija Arancha pintando el nombre de la niña, en japonés, en la típica sombrilla que incluía. Sin embargo, había más. A las puertas del restaurante les esperaba un fotógrafo profesional que la retrató a ella y su hermana Paula, también vestida para la ocasión, bajo un torii, constuido para la ocasión imitando a las estructuras en forma de arcos que se colocan a la entrada de los santuarios sintoístas de Japón.
En el interior estaban sus amigas Eva y Diana a las que conoció entre los pasillos del hospital. Ellas ya saben lo que supone una sorpresa así, las saca de su rutina vinculada a un mundo duro, el de las enfermedades graves, que nunca debieron conocer. Pero como el cáncer u otras patologías no entiende de edades, ellas están teniendo que afrontar situaciones muy difíciles que van superando paso a paso con energía y toda la positividad de la que pueden echar mano. Le habían hecho un precioso árbol de cerezo. Y para que no faltara de nada hubo tiempo para ver a una bailarina, aprender la escritura japonesa y un sinfín de detalles que fueron sumando a medida que salían voluntarios por doquier dispuestos a poner su granito de arena.
La Fundación Pequeño Deseo en Asturias, lleva 20 años cumpliendo sueños a niños obligados a pasar gran parte de su infancia en un hospital por padecer alguna enfermedad crónica o de difícil pronóstico o tratamiento, empeñada en apoyarles anímicamente y hacerles este periodo más llevadero, convencidos de los valores terapéuticos que provoca en los niños la recepción de emociones positivas como las que se generan al recibir semejante demostración de cariño y solidaridad.
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Begoña Natal
Conductora del programa regional A vivir que son dos días Asturias, participa habitualmente en Hoy por...