Sueños que se hacen realidad
La Fundación 'Pequeño Deseo' lleva casi 20 años cumpliendo en Asturias a niños obligados a pasar gran parte de su infancia en un hospital
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La Fundación Pequeño Deseo hace realidad los sueños de niños enfermos del Principado desde hace 20 años
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Gijón
El funcionamiento de la Fundación "comienza en el hospital", explica la coordinadora en Asturias de 'Pequeño Deseo'. Camino Luna relata como ellos son los primeros cómplices. "Los deseos de los niños pueden venir de los familiares, los niños o de los propios sanitarios", detalla. Ellos nos marcan las prioridades de su enfermedad. "Lo importante del deseo es que sea una sorpresa, es fundamental", apunta.
Desde conocer a un famoso, un deportista, un viaje, volar, "como metáfora de cómo alejarse de su enfermedad". Esas son las peticiones que ha ido cumpliendo esta fundación nacional que cuenta ya 5.379 deseos cumplidos. "Hasta comer un bocadillo de chorizo", relata Luna en Hoy por Hoy Gijón. "Una niña que era trasplantada y no podía comer grasas lo pidió literalmente, tuvo que llevárselo el famoso al que soñaba con conocer. Es habitual que haya dos deseos en uno" apunta.
Para poder cumplirlos, la fundación implica a multitud de personas y empresas que con su ayuda desinteresada colaboran en hacer realidad los sueños de estos pequeños que padecen enfermedades crónicas o de mal pronóstico. Algunos tristemente no han llegado a cumplirse porque el niño no ha podido superar la enfermedad. Aún así, sometidos a la posibilidad de compartir ese tremendo dolor por la pérdida de un niño, los voluntarios continúan adelante motivados por el efecto sanador de estas sorpresas.
Está demostrado científicamente que el cumplimiento de un deseo genera en el niño emociones positivas que tienen un efecto enorme en su bienestar y mejoría física, asegura la también embajadora de la Fundación Camino Luna.
"La importancia de la Fundación es que todo el mundo colabore que sea como una cadena de favores. Para nosotros también es muy importante la financiación", no podrían subsistir sin las aportaciones de voluntarios, socios o empresas.
"Nos hacen más mella los niños que tienen un pronóstico más difícil", asegura Camino Luna recordando el caso de un pequeño que consiguió gracias a la fundación conocer a un afamado golfista. Después su padre escribió el libro 'A qué hora llega papá' y la recaudación por su venta se destinó íntegramente a Pequeño Deseo. "Todos los ayuntamientos colaboran con nosotros como, por ejemplo, cuando a una niña se le concedió recorrer la ciudad de Gijón en carroza vestida de princesa" recuerda Luna.
En la actualidad la Fundación Pequeño Deseo en Asturias se encuentra con la preparación de un deseo para el que están contando con la ayuda de muchísimas personas incluída Ana Rodríguez, una niña de Gijón a quien la fundación sorprendió con un vuelo en helicóptero con el que soñaba y a quien además se le hizo entrega de una impresora 3D. Con ella se ha entretenido mucho durante el confinamiento y también durante sus largos periodos en casa obligados por su dolencia. "Con ella creo máscaras de protección contra el Covid", apunta Camino Luna al hablar de su capacidad solidaria.
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Begoña Natal
Conductora del programa regional A vivir que son dos días Asturias, participa habitualmente en Hoy por...