El Colegio Oficial de Médicos de Segovia, preocupado por la atención sanitaria en verano
Se llegará al comienzo del verano con unas plantillas de profesionales médicos "agotadas, sin vacaciones, sin descansos y con jornadas maratonianas
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Fachada del Hospital de Segovia / Radio Segovia
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Segovia
El Colegio Oficial de Médicos de Segovia ha mostrado su preocupación por la atención sanitaria en nuestra provincia durante los meses de verano. Se espera que el aumento de población sea notable a partir de la superación de la fase III, que permitiría la movilidad entre provincias.
Desde el Colegio de Médicos se considera que para ofrecer un buen servicio es fundamental que los profesionales estén en perfectas condiciones y con capacidad de descanso. “Ha habido momentos extremos durante la crisis sanitaria. Una primera y enorme oleada de casos supuso que muchos médicos estuvieran prácticamente las 24 horas del día atendiendo la demanda asistencial que originó esta enfermedad”, recuerda el presidente Enrique Guilabert. “Se han sumado grandes esfuerzos para hacer un frente común, pero necesitamos una buena dotación de personal en las plantillas para asegurar el descanso y las vacaciones estos próximos meses, sobre todo, en la previsión de que pudiera darse un repunte a la vuelta del verano”, indica Guilabert.
Se llegará al comienzo del verano con unas plantillas de profesionales médicos “agotadas, pues han estado sin vacaciones, sin descansos, con jornadas maratonianas e ininterrumpidas”, recuerda el presidente Enrique Guilabert apelando al buen sentido y capacidad de organización de la Consejería de Sanidad para garantizar en las próximas fechas tanto el suficiente descanso de los médicos como el correcto servicio a los pacientes.
Recuerda la realidad de buena parte de nuestra provincia, que es extensible a casi toda la comunidad, en la que existen muchos pequeños núcleos que duplican o triplican la población con las dificultades logísticas que conlleva en el ámbito de las dotaciones de medios y recursos humanos en las áreas de salud del ámbito rural. Esta circunstancia ha de tener encaje con el período vacacional de los sanitarios, sin olvidar otros factores sobrevenidos por la crisis del covid-19, como son las adaptaciones de los centros y consultorios rurales a las imprescindibles medidas de distanciamiento, compartimento y desinfección, necesarias para mantener la baja incidencia de la enfermedad. “La mayoría de los consultorios rurales son lugares donde será complicado mantener los criterios sanitarios para evitar al máximo los contagios, sobre todo cuando es previsible que tengamos un incremento de población en nuestros pueblos por visitantes y desplazamientos a segundas residencias. Estructuralmente, los centros tienen pocas alternativas”, ha insistido Guilabert.
A este respecto, desde el Colegio de Médicos de Segovia, muestran su preocupación porque una vez que se ha conseguido controlar la pandemia, se tenga la intención de volver a caer en los recortes, devolviendo al sistema a una situación de precariedad y falta de inversión. El futuro próximo requerirá unos servicios públicos en el ámbito sanitario fuertes por lo que no se deberían debilitar estas estructuras en cualquiera de sus frentes. “No se entendería que ahora se echara a la calle a todos los profesionales que han estado realizando una gran labor en unos momentos de gravedad. La situación no está controlada del todo, el virus sigue ahí fuera y se van a precisar más esfuerzos”, advierte su presidente.
Para subrayar este punto, sitúan la mirada en los cambios que se anuncian en servicios básicos, como las reducciones de personal previstas para algunos Puntos de Atención Continuada, como en Boceguillas. Estos centros requieren de un médico y una enfermera para cumplir correctamente su función. Dejar únicamente una enfermera es un error, pues las competencias médicas no pueden verse mermadas. “La figura del médico es insustituible. Otras funciones son igualmente necesarias y complementarias, pero no se puede prescindir de la figura del médico sin que se produzca una incidencia en la deseable asistencia a los ciudadanos”, explica Guilabert.
La crisis económica hace de unos años y el azote del coronavirus recientemente, han obligado a cambiar buena parte de las pautas diarias de los facultativos. El cierre de centros de salud y ambulatorios en zonas más despobladas -por unas razones u otras- han reorientado parte del trabajo de los médicos hacia labores no presenciales en unos casos y hacia atenciones que requieren mayores desplazamientos en otros, con un incremento notable de la cita previa, las teleasisencias, así como de las visitas domiciliarias de pacientes.