Refractarios

Asturias
Los trabajadores de VESUVIUS están a punto de desahucio por deslocalización de la multinacional hacia lugares más acogedores y rentables para el progreso exponencial de sus beneficios y plusvalías…Al parecer, sus instalaciones en Asturias no son lo suficientemente propicias para sus ansias de ganancia.
VESUVIUS trabaja en fabricar refractarios, materiales capaces de resistir la acción del calor, a temperaturas elevadísimas, sin cambiar de estado, ni ablandarse o destruirse. Eso, en tiempos de aumento de temperaturas sofocantes como consecuencia del cambio clímático, del atmosférico y de los estados de ánimo político, es interesante, llamativo y merecedor de apoyo.
Los trabajadores de VESUVIUS, por simpatía con los materiales que fabrica, que suelen utilizarse para hacer crisoles y recubrimiento de hornos, se han vuelto también ellos “refractarios” y se oponen calurosamente a aceptar la idea, la opinión, la costumbre de los explotadores que pretenden manejarlos como un producto o cosa de explotar y tirar o abandonar a su suerte. En resumidas cuentas, los trabajadores son refractarios: química, ideológica y vitalmente inertes, a la sentencia neoliberal: TINA, “No hay alternativa”. Ellos tienen varias que ofrecer. Como los de ALCOA, Arcelor, etc, los de VESUVIUS se están convirtiendo en catalizadores, que atraen y agrupan fuerzas, ideas, sentimientos en torno a una propuesta refractaria común: “Vesuvius no se cierra”.
Y, refractariamente, en un regressus dialéctico, ellos que son “laicos”, pertenecientes al pueblo, de han encerrado en un lugar de asilo: la Catedral de Oviedo. Como en otros tiempos, porque todas las épocas coexisten.