El gran relincho

Asturias
12 de abril, Viernes de Dolores, 80 años de una República cautiva y de la instauración del nuevo orden triunfante. Esta Semana Santa promete ser un auténtico duelo de pasiones: procesiones religiosas y pronunciamientos políticos, en confluencia y lucha. Todavía hay clases y categorías.
Quienes tienen las necesidades algo más que cubiertas, para seducirnos, solo disponen ya de relatos y cuentos, como Sherezade, que estuvo en campaña 1001 Noches y una más y aburrió al califa que la mandó a paseo. Es fácil imaginar lo que puede llegar a ser el cuento de la buena Pipa, a múltiples voces concentradas en quince noches. ¡Atosigante!
Pero incluso en pleno eclipse de la razón y la imaginación, hay horizontes y tras el Viernes Santo llegará aquel Sábado de Gloria inesperado. Me lo contaron muchas veces…
La cosa pública es de pronóstico reservado; conviene no caer en ilusiones vanas. Hoy comienza el fin de una fiesta, que dura ya cinco años. Es el cumpleaños de la Infanta. Nada más entrar, ha dicho: de ahora en adelante no quiero que venga a jugar conmigo o me pida de amores, nadie que no tenga cabeza y me hable de crisis, estafa o corrupciones cuando su verdadero nombre es concentración de la riqueza y proliferación de desigualdades. De ahora en adelante solo quiero oír un gran relincho, que despierte a las piedras, el más hermoso relincho del mundo: JUSTÍiiicia!
Hay dos puertas del sueño, una de cuerno y otra de marfil. Los sueños que llegan a través del marfil, engañan con palabras; los que llegan a través del cuerno, anuncian verdades que se cumplen.
¡No confundirse de puerta!