A toda pastilla, hacia lo elemental

Asturias
Tenía un dolor de cabeza, que no cedía ante ningún analgésico; era como un dolor de cabeza histórico. Había adquirido cierta práctica en planificar esos dolores, con sustancias y trucos varios. Imaginaba, por ejemplo, una planificación socialista de mis trastornos psicosomáticos. A veces daba resultado. Con esa memoria fresca y en actitud positiva, me dispuse a escribir el comentario ventanero. No tenía ni idea de por dónde empezar, como si hubiera hecho un voto de pobreza.
Una amiga me dijo que el remedio soberano para mis dolores de cabeza históricos, era una “aspirina del tamaño del sol”. ¡Qué exageración! ¿y dónde venden esa aspirina? Jajaja, se puede encontrar en una farmacia griega de mi barrio: “La farmacia de Platón”. Yo te la traigo. Esta mañana se me presentó con la pastilla. Era descomunal.
Ya aliviada y aprovechando que el Congreso de la Lengua hispaoamericana en Córdoba (Argentina) pasa por Gijón, empiezo por lo elemental: vocablos que designan a la izquierda, todos por “antífrasis”, figura retórica que consiste en nombrar o definir una cosa irónicamente, por lo que no es. Así´:
ARISTERÁ: “la mejor”, con respecto a derecha. La mano izquierda es la torpe, la que no atina. Para los griegos, por antífrasis: “la mejor”, porque sabe fracasar cada vez mejor.
SINISTRA, Izquierda y siniestra, perjudicial, funesta, desfavorable respecto a los eminentes o élites. Pero la “sinistra avis” es la “corneja”, un pájaro de buen agüero, con el que conviene estar a bien.
IZQUIERDA: quizás de esku-kerros, un híbrido de “mano” y “torcido” en vasco y céltico…por el deseo de evitar el mal agüero…
Se cortó el hilo.