Nueve familias permanecen acogidas en la Parroquia San Carlos Borromeo
Forman parte de los desalojados por el SAMUR Social el viernes por la tarde
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Javier Baeza, Parroquia de San Carlos Borromeo
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Madrid
El viernes por la tarde trece familias fueron desalojadas del SAMUR Social. Estaban esperando a obtener una plaza para quedarse allí, pero no quedaban. El Ayuntamiento ha negado a la SER el desalojo y ha dicho que esto se produjo por motivos de protocolo y seguridad y afirman que trataron de realojarlos en las pensiones con las que tienen concierto, pero que estaban completas.
Tanto ellos como la Coordinadora de Barrios, la Red Solidaria de Acogidas y la Parroquia San Carlos Borromeo, a la que han sido trasladados parte de los desalojados, coinciden en que el principal responsable de esta situación es el Gobierno Central.
"No solo es una responsabilidad municipal o autonómica; aunque es verdad que la Comunidad está de absoluto perfil a este problema. Sino que al ser ciudadanos susceptibles de la protección internacional, es el propio Gobierno el que tendría que arbitrar la acogida y el refugio de estas familias, algo que no está haciendo". Son las palabras para la SER de Javier Baeza, el párroco de la Iglesia a la que han acudido.
El problema, dice la abogada de la Coordinadora de Barrios, Patricia Fernández, es que el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, que tiene un programa específico para solicitantes de protección internacional, "dificulta enormemente el acceso a los sistemas de acogida, porque para poder acceder a ellos, hay que pedir cita en la Unidad de Trabajo Social de la Oficina de asilo".
Una cita que, dice Fernández, hace tres meses que no dan y que para poder acceder a ella hay que hacer antes la entrevista de asilo, que ahora mismo se está dando para diciembre o enero.
Tras el desalojo, nueve de las trece familias fueron llevadas a la Parroquia de San Carlos Borromeo y a otra le pagaron un hostal. Hoy continúan allí y ayer llegó otra más que, al no caber, fue acogida por una familia de la parroquia. Este y otros gestos, como llevarles colchones o mantas, han sido valorados muy positivamente por Javier Baeza, ante la "ausencia de las autoridades".
Nancy es una de los afectados. Llegó el sábado pasado a España y estuvo cuatro días alojada en un hotel, que había pagado al comprar el billete. El jueves ya no tenían a dónde ir y fueron al SAMUR Social. Tiene un hijo de tres años. "Hablamos con la trabajadora social, nos entrevistaron y nos dijeron que ahí nos podíamos quedar porque era peor que estuviéramos en la calle, que aunque sea íbamos a dormir en la recepción y que nos iban a dar desayuno y cena", relata a la SER.
El jueves fue bien, pero el viernes ya solo les dieron "un café y dos galletas". Y después, alrededor de las 15.00, llamaron a un representante de cada familia para decir que "les dolía decirnos eso, pero que no estaba en sus manos y teníamos que desalojar la recepción". Dice Nancy que no se fueron porque no tenían a dónde, y que a las 18.00 ya les dijeron que si no se iban por las buenas, se irían por las malas, porque "por seguridad" no podían seguir ahí.
Entonces salieron a las gradas y se cobijaron debajo del techo, hasta que llegó la Policía Nacional y ellos se fueron a la Parroquia de San Carlos Borromeo con los voluntarios, que habían ido a recogerlos.
Desde la Parroquia y la Coordinadora de Barrios piden a las Administraciones que den la cara y solucionen esta situación. Por su parte, fuentes del Ayuntamiento han informado a la SER de que tienen previsto abrir nuevos recursos y han hecho un llamamiento a que, tanto el Ministerio, como las instituciones que tienen competencias, Cruz Roja y CEAR, lo resuelvan.