Actualidad que espeluzna
El comentario de Juan Francisco Rojo
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Palencia
Migrantes que llegan a las costas españolas en medio del rechazo de mucha población que culpa de todos los males de la humanidad a aquellos que huyen del hambre, la miseria y la guerra. Mujeres que siguen siendo asesinadas en nuestro país, la última, ojalá sea la última, Josefina en Granada. 14 mujeres asesinadas en lo que va de año. Sí, hay días, muchos días, más de la cuenta, en los que la actualidad espeluzna, provoca un escalofrío terrible. Si voy a los migrantes, encuentro que el gobierno retoma la sanidad universal.
A los que no creen en la igualdad ni en la equidad, a los que piden carné de identidad y patria para practicar la solidaridad, hay que instarles al egoísmo. Está comprobado que la sanidad universal mejora la salud de toda la población, incluso la de los xenófobos más recalcitrantes. Este tipo de sanidad da lugar a la erradicación de enfermedades que ya creíamos olvidadas y que han retornado con cierta fuerza. En cuanto a la violencia machista, el nuevo gobierno tiene que ponerse las pilas cuanto antes.
Es insoportable el goteo constante de mujeres asesinadas o maltratadas por animales, seres sin corazón ni piedad que sienten a la mujer como un objeto que les pertenece. El anterior gobierno fue indecente e incumplió su compromiso sobre el Pacto de Estado contra este tipo de violencia. El gobierno de Rajoy nunca abordó con el compromiso que merece un asunto, que es de emergencia nacional Y lo que es peor, mintió cuando comprometió 200 millones de euros para luchar contra la violencia machista, y esa partida no aparecía en los Presupuestos Generales del Estado.
Esos presupuestos han sido asumidos ahora por el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Esperemos un giro para la aplicación de una política imprescindible ante tanto machito que hace que los hombres muchas veces sintamos vergüenza de nuestra condición. Quienes antes nos gobernaban comprometieron 200 millones y luego sólo reflejaron 80. El resto tendría que venir de ayuntamientos y comunidades autónomas. Como algunos dijeron, fue un engaño, una burla, una tomadura de pelo y un varapalo. Y es que cuando hablamos de presupuestos, ponemos el énfasis en carreteras, trenes y otras infraestructuras.
Y sin embargo, se nos olvidan las personas. Pensar en combatir la violencia machista o en implementar la sanidad universal debería estar por encima de otros objetivos. Al igual que conseguir un gran pacto por la educación. Deben importarnos más las personas que el asfalto.