Victoria clara ante Lleida y ojetivo cumplido (75-60)
El Carramimbre gana con solvencia y deja prácticamente sellada la permanencia. Gran partido de Alvarado y Reyes ante el peor equipo que ha pasado por Pisuerga
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J.L.ROJÍ
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Valladolid
Tenía que ganar, y lo hizo. El Carramimbre no firmó un gran partido, pero sí una victoria muy necesaria que le pone en disposición de mirar hacia arriba en lo que resta de curso. Nada es fácil, pero también es cierto que jugó ante el peor equipo que ha pasado por Pisuerga. El Lleida tendrá que luchar por no acercarse al descenso, tiene buena plantilla, pero su sentido colectivo en los dos aros deja mucho que desear.
Los vallisoletanos, que ya se fueron con 10 puntos de ventaja al descanso, estuvieron muy dirigidos por un Alvarado que esta vez sí miró al aro, terminando con 13 puntos y 22 de valoración. También selló su mejor noche Alejandro Reyes y Hopfgartener, muy preciso durante la segunda parte.
Al final, victoria 75-60 y la puerta abierta para luchar por el noveno puesto, última plaza de playoff.