Estados de forma
A Coruña
Llegó a la pretemporada a tope, mejor que nunca, pero los problemas físicos y de salud le impidieron hacer la puesta a punto al mismo ritmo que sus compañeros. Muchos entrenos (y kilos) perdidos en un momento crucial. Sergio Olmos empezó la campaña lejos de las condiciones óptimas pero poco a poco se ha ido entonando hasta convertirse en pilar fundamental sobre el que giran buena parte de los sistemas ofensivos del Leyma Coruña.
Los números ratifican el paso adelante de este licenciado en matemáticas por la Universidad de Temple, que alcanza(e incluso supera) unas cotas sólo alcanzadas en su primer año en la ciudad de cristal. Desde que entramos en el año 2.018 el alicantino promedia nada menos que 15 puntos por partido (con un 68’6% de acierto en lanzamientos de dos puntos y un 83’3% en tiros libres), 6 rebotes y 19’2 créditos de valoración en veinte minutos y medio de acción, una altísima producción por minuto de juego que en ocasiones parece que no es lo suficientemente explotada por Gustavo Aranzana.
Y es que la afición no está contenta. El récord del equipo (once victorias y otras tantas derrotas) se antoja insuficiente a la vista de la calidad de la plantilla, y los seguidores del equipo naranja buscan una explicación a los mediocres resultados y, porque no decirlo, (algunos) también buscan culpables.
Uno de los señalados es Trevor Cooney. El escolta de Delaware está rindiendo por debajo de las expectativas generadas con su fichaje. El estadounidense llegó a A Coruña con fama de anotador de prestigio, algo que no tardó en demostrar en el recordado partido ante el Betis en el Trofeo Teresa Herrera. En aquel encuentro Cooney anotó 25 puntos y dejó una sensación de superioridad difícil de olvidar. Sin embargo, en partidos oficiales, nuestro tirador sólo ha demostrado su calidad a cuentagotas. Le cuesta generarse posiciones de lanzamiento, encontrar su racha, y últimamente hasta falla tiros que deberían de resultar la mar de cómodos para un killer como él.
A priori, Cooney debería ser el mejor anotador del Leyma. Pero no lo es. Zach Monaghan y Dmitry Flis promedian más puntos que el americano. Personalmente, su rol me recuerda al del añorado Ben Stelzer hace un par de temporadas: el de un especialista que supone una amenaza continua para las defensas rivales, un tirador que ha de ser vigilado en todo momento, que no permite relajación a su par, lo que genera huecos en la zona para que los jugadores interiores puedan jugar situaciones de uno contra uno en el poste bajo.
Las estadísticas de Cooney y Stelzer son muy similares, si bien es cierto que Stelzer resultaba más letal desde el triple, mientras que Trevor quizá aporte algo más en tareas defensivas. Stelzer acabó su año en A Coruña con promedios de 10’1 puntos por partido en algo menos de 25 minutos por choque, con un excelso 48% de acierto desde más allá del arco de 6’75 metros. Cooney, por su parte, anota 10’5 puntos por encuentro en 25 minutos y medio, con un 38’3% en triples.
Pero ¿por qué Stelzer es añorado y Cooney empieza a ser cuestionado si sus registros son tan similares? Cuestión de expectativas. Stelzer llegó a la ciudad siendo un completo desconocido. Con Monaghan, Burjanadze u Olmos en la plantilla, el de Wisconsin no llegó para ser la referencia anotadora del equipo naranja, sino que debía esperar su oportunidad para aniquilar al rival desde el triple. Y en ese papel, Stelzer cuajó una campaña sobresaliente.
Por el contrario, Cooney aterrizó en A Coruña con la vitola de “estrella”, su paso por una universidad importante como Syracuse, en la que desempeñó un rol principal, o su pequeña estancia en las filas del Baskonia podrían hacernos pensar que ejercería como líder del equipo.Nada más lejos de la realidad… En las últimas ocho jornadas ligueras, el estadounidense sólo ha anotado 12 lanzamientos triples de los 42 intentos que ha asumido, lo que supone un muy pobre 28’6%.
¿Recuperará Cooney su instinto asesino en la cita del próximo viernes ante el C.B. Prat? ¿Prolongará Olmos su idilio con la canasta? No lo sé. De lo que sí estoy seguro es de que este Leyma Coruña dispone de una plantilla suficientemente amplia y compensada como para no depender del estado de forma de un único jugador para competir y ganar partidos. Con el mejor Olmos y el peor Cooney o con el mejor Cooney y el peor Olmos deberíamos de ser capaces de conseguir las victorias necesarias para acabar la liga en puestos de playoffs.