Tierra Aranda: 60 años de buen vino y buen corazón
La cooperativa celebra su aniversario más especial y ha sido premiado con el Envero de honor
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Tierra Aranda: 60 años de buen vino y buen corazón
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Aranda de Duero
Este 2022 se ha convertido en un año de celebraciones muy especiales. 25 años de Sonorama Ribera, 40 años de la DO Ribera... y 60 de Tierra Aranda. La cooperativa ribereña, garante de vinos de calidad y que aglutina a decenas y decenas de familias, ha visto cómo el paso del tiempo le ha permitido llevar a cabo un crecimiento y evolución exponencial, pero sin perder nunca esa raíz, esa tradición que le hace ser tan especial. Esa pasión por hacer un vino de calidad desde el corazón se refleja en las palabras del presidente de Tierra Aranda, Joaquín Rojo, que ha pasado este martes por la SER.
"60 años, casi como yo", ríe, valorando que prácticamente ha estado presente en todo ese periodo. "Yo desde pequeño iba a vendimiar ya con mi padre, desde pequeño se va viendo ese trabajo. La cooperativa se hizo porque había que meter el vino en las bodegas, y los viticultores decidieron unirse y crear algo cómodo y más fácil para vender el vino. Ha sido una buena idea porque ahí sigue. El comienzo fue un poco complicado, pero nosotros estamos haciendo ese relevo ahora, que era lo que se quería", defiende.
El oficio de vendimiar también ha cambiado estos años; Rojo explica que antaño era una fiesta, pero ahora se ha convertido en una actividad 'distinta'. "Se ha perdido todo, de pequeño tenías una ilusión tremenda, nos lo pasábamos genial. Pero ahora se ha comercializado todo tanto que ya es imposible hacerlo como antes,, ni siquiera la ley lo permite. Valorabas la armonía, la diversión, comer juntos... Lo recuerdo con añoranza. Ya llevar la uva era más complicado porque los cestos había que cargarlos en la galera y luego en la bodega descargarlos, aunque si había algún conocido te ayudaba. Ahora es muy diferente a antes, aunque es verdad que muchos seguimos vendimiando a mano, pero todo se ha mecanizado y el trabajo no es el mismo que antes. La vida va evolucionando", explica.
Evolución
Los años han cambiado a Tierra Aranda, que ha tenido que invertir para mejorar su imagen y profesionalizar la bodega. Algo que su presidente entiende que es completamente necesario. "Si no lo haces te quedas parado. Si no inviertes y profesionalizas no avanzas. Tienes que estar en el mercado y evolucionar. La calidad de nuestro vino la pone el cariño de nuestros socios hacia las viñas", dice. "El valor de la uva hace años tampoco daba mucha rentabilidad y muchos de los socios lo que producían era para autoconsumo. Sobre todo se hacía clarete, que luego se despachaba allí en cántaras", recuerda.
Desde la creación del Consejo Regulador "creamos nuestro punto de partida, es lo que nos ha hecho ir a mejor". "Ya no solo es vino, es el enoturismo, el ver cómo ha cambiado la bodega. Tener nuevas experiencias", sentencia, esperanzado en que, como precisamente reza esa canción que acogió la DO, "los mejores momentos sean los que están por llegar". Porque si lo que viene de atrás es tan positivo, el futuro simplemente, será un camino repleto de éxitos.