Fauna asociada a nuestras ciudades
El problema principal que tienen las ciudades Patrimonio de la Humanidad es cuando se tienen que hacer labores de mantenimiento de los edificios históricos
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La mirada de Toledo (29/11/22
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Toledo
Como comentamos el martes pasado, estamos de celebración porque Toledo es una de las ciudades Patrimonio de la Humanidad en nuestro país. Una característica común de estas ciudades es que una fauna muy diversa conviva entre los edificios históricos. Basta darse una vuelta por Toledo para descubrir que multitud de especies silvestres de insectos, aves, murciélagos e incluso mamíferos se pueden observar fácilmente.
Ciertas especies de animales, ante la continua modificación del medio natural han buscado refugios alternativos y han sabido aprovechar los beneficios que les proporciona algunas construcciones humanas. Algunas poblaciones de ciertas especies, como es el caso del vencejo común, son dependientes de estas iglesias, ermitas o murallas para mantener su supervivencia. Esta relación se ha mantenido por miles de años, casi desde la fundación de las grandes ciudades. Lo bueno, es que muchas de estas especies son insectívoras aéreas que eliminan miles de insectos, principalmente en primavera-verano. Si favorecemos sus poblaciones reduciremos las llamadas plagas de mosquitos o insectos semejantes. Aquí juegan un papel clave los aviones comunes, vencejos, golondrinas o los murciélagos.
Estas especies están protegidas por la legislación nacional y europea que prohíbe que se les pueda dar muerte, dañar o molestar y más en primavera, pues está prohibido la destrucción de nidos o lugares de reproducción. Esto puede conllevar un delito ambiental con hasta 2 años de cárcel, si alguien lo denuncia.
El problema principal que tienen las ciudades Patrimonio de la Humanidad es cuando se tienen que hacer labores de mantenimiento de los edificios históricos. Pocas veces se cuenta con el asesoramiento de especialistas en medio ambiente que podrían indicar como mejorar el estado de estos edificios para no perder esta Biodiversidad urbana, o casi mejor, como mejor su establecimiento para obtener los servicios que nos dan. Así, por ley, se indica que estas obras deben hacerse fuera del periodo reproductor de estas especies y minimizando el impacto sobre sus lugares de reproducción.
En muchas ciudades Patrimonio de la Humanidad ya se están adaptando los edificios singulares para facilitar la reproducción de aves rapaces, que reducen el número de palomas domésticas en la ciudad, o de aves insectívoras, que son un método natural para reducir los molestos insectos en verano. En Toledo, se podría tener esto en cuenta y pensar que no todos los agujeros en los edificios deben ser cerrados y si les damos las dimensiones de entrada y cámara interior adecuadas, estaremos favoreciendo a estas especies que nos brindan los servicios ecosistémicos deseados.