Més propone restringir la compraventa de viviendas a no residentes
La medida plantea la posibilidad de que los municipios puedan aplicar restricciones a la compraventa de viviendas a personas no residentes, empresas o limitar la adquisición de segundas residencias
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Palma
Més per Mallorca ha registrado este lunes una proposición de ley en el Parlament con la intención de garantizar el acceso a una vivienda "digna y asequible" en Baleares y propone restringir la compraventa a no residentes, así como combatir la especulación inmobiliaria.
La medida plantea la posibilidad de que los municipios puedan aplicar restricciones a la compraventa de viviendas a personas no residentes, empresas o limitar la adquisición de segundas residencias.
Esta ley, según ha explicado el coordinador general y portavoz parlamentario de Més, Lluís Apesteguia, tiene como objetivo hacer frente a la "emergencia habitacional" que atraviesa la comunidad, marcada por un fuerte aumento en los precios de las viviendas y los alquileres.
Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el precio medio de la vivienda en las islas ha subido un 30 % en los últimos cinco años, mientras que el alquiler ha experimentado un incremento del 40 %.
Apesteguia ha subrayado que esta situación afecta especialmente a los jóvenes y las familias con ingresos bajos, que ven cada vez más difícil el acceso a una "vivienda digna".
"Es hora de intervenir en el mercado inmobiliario para acabar con la especulación; las casas son para vivir, no para hacer negocio", ha aseverado.
La proposición de ley plantea que los municipios con mercados inmobiliarios tensionados puedan aplicar, durante un período de diez años, una, dos o todas las medidas restrictivas que figuran en el texto: limitar la compraventa de viviendas a personas no residentes, restringir la venta de propiedades a personas jurídicas o limitar la adquisición de segundas residencias.
Estas medidas tienen el objetivo de garantizar que la mayor parte de la población residente pueda acceder a una vivienda asequible.
Para que un municipio pueda aplicar estas restricciones, deberá cumplir al menos tres de los requisitos establecidos en el artículo 6 de la ley.
Entre estos criterios se incluyen un incremento desproporcionado del precio de compra o alquiler de las viviendas, la existencia de un elevado número de viviendas vacías o destinadas al uso turístico, y un coste medio de las hipotecas o alquileres superior al 50 % del salario medio en las Islas Baleares.
Además, la duración de las medidas acordadas será de diez años, tras los cuales se podrá decidir su renovación o finalización, dependiendo de si se ha logrado equilibrar el mercado inmobiliario en los municipios afectados.
El objetivo final, según Més, es acabar con las "dinámicas especulativas" que impiden el acceso a una vivienda digna para la mayoría de los residentes, garantizando que las casas sean un bien de uso residencial y no un instrumento de especulación.
La propuesta llega en un contexto de creciente preocupación por el acceso a la vivienda en las Islas Baleares, donde la presión sobre el mercado inmobiliario ha sido alimentada por la alta demanda de compradores extranjeros y no residentes, lo que ha disparado los precios y dificultado el acceso a la propiedad para los residentes locales.
Més considera que esta ley es una "respuesta necesaria" ante la "excepcionalidad" de la situación habitacional que vive la comunidad.