Cuando llueve, olvidamos
La amenaza de la sequía sigue siendo existencial para la economía de Andalucía, desde la agricultura o el turismo, pasando por la industria y por supuesto el consumo de las personas

Sevilla
Esta semana llueve, llueve mucho, y va a seguir lloviendo. Campos anegados, pueblos y ciudades en alerta, embalses crecidos. El agua que tanto pedíamos llega ahora torrencialmente, con la fuerza de quien estuvo demasiado tiempo ausente. El temporal arrastra también nuestro miedo a la sequía, que hace un año nos atenazaba. Por estas fechas Andalucía se preparaba para una primavera y un verano de escasez y restricciones.
Hoy vemos caer la lluvia y todo aquello parece sólo un mal recuerdo.
Pero no podemos seguir simplemente confiándolo todo al cielo. La amenaza de la sequía sigue siendo existencial para la economía de Andalucía, desde la agricultura o el turismo, pasando por la industria y por supuesto el consumo de las personas. Así que no es el momento de bajar la guardia, al contrario, tenemos la oportunidad de prepararnos y afrontar tareas pendientes que no admiten más esperas.
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Un ejemplo: Andalucía apenas reutiliza un 7% de su agua. Las hay, pero siguen faltando muchas desaladoras, continuar invirtiendo en sistemas de riego más eficientes o en reducir las fugas. Y quizá ha llegado la hora de preguntarnos, pero esta vez ya en serio, hasta donde podemos seguir ampliando nuestra superficie de regadío.
Porque la lluvia de hoy es una tregua, y por tanto es también una advertencia. Nos recuerda todo lo que se puede perder si no actuamos. Así que podemos seguir repitiendo el ciclo de olvido y urgencia, o aprovechar este momento para prepararnos de verdad.
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La Ventana Andalucía (04/03/2025)