La hoja de ruta de Rajoy
El presidente tiene un plan que le conduce hasta el examen de las elecciones de 2019. Si logra sacar adelante los Presupuestos, podrá "tomar aire". Pero si no lo consigue, sabe que se avivará el debate sobre su sucesión
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Fotografía facilitada por el Partido Popular, del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy a su llegada al Comité de Dirección del la formación / David Mudarra (EFE)
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Madrid
En el PP están seguros de que los Presupuestos verán la luz. Dicen que Mariano Rajoy se implicará en las negociaciones y obtendrá el apoyo del PNV. Dan por hecho que se formará Govern y entonces se levantará el artículo 155 que tanto les incomoda. Aunque los tiempos no casan: el debate de totalidad sería en la última semana de abril y en Cataluña tienen de plazo hasta el 22 mayo. Pero en el Ejecutivo esperan que si la situación no se arregla, eso no se convierta en un problema.Resaltan que los nacionalistas vascos ya han comenzado a matizar sus palabras y confían en que sobre ellos prevalezca su interés por las partidas que benefician a Euskadi.
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De ese modo, si todo sale según lo previsto por la Moncloa, el presidente del Gobierno podrá "tomar aire" para afrontar el resto de la legislatura. Y si algo se tuerce, culparán al resto de partidos. Sostendrán que son ellos los que no quieren favorecer las ayudas sociales y, de ese modo, las cuentas públicas seguirán prorrogadas como hasta ahora. "¡Veremos qué pasa entonces con las pensiones!", advierten desde Génova. De esta forma, la dirección nacional conservadora trata de trasladar la presión hacia las demás fuerzas políticas.
Saben que si el panorama se complica, se volverá a cuestionar el liderazgo de Rajoy. El desgaste, en este momento, podría ser importante. Sus colaboradores afirman que él no se plantea un adelanto general y creen que aguantará por mucho que se avive el debate sobre sus sucesión.
Además, explican que el presidente ya tiene fijada una hoja de ruta. Su plan es celebrar el Debate sobre el Estado de la Nación a finales de junio. Después, si ha evitado la cita con las urnas en Cataluña, se irá de vacaciones y, a la vuelta, tocará prepararse para los comicios en Andalucía porque creen que Susana Díaz convocará. Y ya tras superar este examen, lo suyo sería nombrar a los candidatos para las eleciones de 2019 y mantenerse en campaña permanente hasta las municipales, autonómicas y europeas.
Los que le rodean opinan que esa será “su gran prueba de fuego”. Consideran que será entonces cuando se vea realmente el peso que ha adquirido Ciudadanos. Y si los resultados del PP no son para lanzar cohetes, los populares juzgan que a Rajoy no le quedará más remedio que hacer cambios de calado o tomar una decisión sobre su futuro al frente del partido.