No, no son todos iguales
Como en el gremio de los taxistas, los oftalmólogos o los artistas de cabaré, hay políticos buenos y malos, canallas y decentes, honrados y corruptos.
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Madrid
Tiene el Ojo muchas manías, seguramente inducidas por su abultada edad, y entre ellas está ponerse de los nervios con frases como esas de los políticos son todos iguales, me dan igual unos que otros y simplezas similares. Porque no es verdad.
Como en el gremio de los taxistas, los oftalmólogos o los artistas de cabaré, hay políticos buenos y malos, canallas y decentes, honrados y corruptos. Y ya se pueden poner como más les guste, pero en estos tiempos no es de recibo situar en el mismo plano al PP y a Vox, de un pájaro las dos alas, que escribió el amigo José K., al resto de fuerzas políticas.
Ayer los oímos en el Congreso, nada menos, llamar “indigno”, “miserable” y “traidor” al ministro Marlaska. Claro que nada comparado con Cayetana Álvarez de Toledo y su referencia, terrorista le llamó, al padre de Pablo Iglesias. ¿De verdad quiere la portavoz del PP que pongamos encima de la mesa a los familiares de sus compadres? Muy mala gente habemus. Así que no, no son todos iguales.