La piel erizada de la vida

Madrid
Tristes días de Italia. Ferragosto. Un puente hecho para la vida transporta la muerte y la desgracia en el minuto fatídico en que se resquebraja. Símbolo de la desgracia ahora, el puente Morandi colgando de la nada. Este calor y ese desastre evocan la figura enjuta, inolvidable, del gran poeta Cesare Pavese, que se suicidó en Turín el 30 de agosto de 1950. En El oficio de vivir dio cuenta, aquel 18 de agosto, de su último pensamiento: “No palabras. Un gesto. No escribiré más”. Leer a Pavese es tocar la piel erizada de la vida. Lean El oficio de vivir.