3 imágenes para el último día de julio
El subdirector de 'Hora 25' resume la jornada en tres imágenes: Barcelona, Venezuela y Cristiano Ronaldo
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La firma de Pedro Blanco: 3 imágenes para el último día de julio
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Madrid
3 imágenes para el último día de julio. La imagen de hoy en Barcelona, frente a la comandancia de la Guardia Civil, es preocupante. No hay uso más irresponsable de la política que aquel que acaba enfrentando a los ciudadanos. Esta es la deriva que hay que evitar, impedir que el conflicto político acabe filtrándose a otras capas que no sean, de momento, las puramente institucionales. Que decenas de personas se hayan dedicado hoy a arrojarse unos a otros sus sentimientos nos sitúa ante una sociedad que inevitablemente se resentirá por un proceso kamikaze.
La imagen de ayer en Venezuela lo es de un país que vive instalado en la anomalía política. Millones de personas participan en un proceso electoral viciado, de dudosas garantías y desnaturalizado por al boicot de la oposición. No hay mecanismo que se pueda considerar verdaderamente democrático si se desarrolla entre muertes y violencia. Celebrarlo, como algunos han hecho en este país, entre elogios al proceso y augurios bienpensantes sobre sus consecuencias sanadoras, sobre su futura aportación a la paz y la reconciliación es un acto de cinismo político.
La imagen que hoy no hemos visto, la tercera, pero que podemos imaginar. La de Cristiano Ronaldo sentado frente a la juez, en su viaje desde el cielo de los dioses del futbol al suelo que, dice la teoría jurídica, nos iguala por la base. El jugador del Real Madrid está acusado de 4 delitos fiscales, por haber defraudado, supuestamente, 14 millones de euros. Pero él cree que hoy estaba allí, sentado frente a la juez, por ser él quien es, como si nos ensañáramos por su riqueza, por su fama, por su éxito. Como si estuviéramos siendo injustos con él, claro que esta mañana no estaba ahí por ser quien es, quizá él sí esperaba no estar ahí por llamarse Cristiano Ronaldo.