Hallan el cerebro vitrificado de una víctima de la erupción del Vesubio: le alcanzó una gran nube de ceniza de más de 500 grados
Las investigaciones apuntan a que el hombre quedó atrapado por ese fenómeno
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Fragmento de vidrio orgánico hallado en el cerebro de la víctima del Vesubio. / Pier Paolo Petrone (EFE)
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Madrid
Los hallazgos relacionados con el Vesubio están a la orden del día. Este miércoles se encontraba en Pompeya un fresco en buen estado y antes de eso, un gran complejo termal. Ahora, un equipo de investigadores ha realizado un insólito descubrimiento: un cerebro convertido en vidrio perteneciente a una de las víctimas de esta histórica erupción.
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Así se ha desprendido de un estudio publicado en la revista 'Scientific Reports', en el que los investigadores han debatido sobre el singular proceso de formación de estas piezas de vidrio en el cráneo de un hombre sepultado por la erupción del volcán en el año 79 d.C.
Al parecer, la vitrificación del cerebro se habría producido después de que el individuo fuera alcanzado por una nube de ceniza sobrecalentada procedente del volcán. Al quedar atrapado dentro de este fenómeno, su temperatura subió hasta los 510 grados y se volvió a enfriar rápidamente antes de disiparse por completo.
Las teorías detrás de la vitrificación
Los investigadores ya han planteado varias hipótesis sobre lo que pudo ocurrir en el interior de la víctima. La más resaltada explica que los huesos del cráneo y la columna vertebral protegieron al cerebro de la descomposición térmica completa, lo que se traduciría en la formación de estos fragmentos de vidrio orgánico.
"Nuestra hipótesis es que en el año 79 d.C., tras las primeras horas de erupción del Vesubio comenzaron los primeros flujos de cenizas, que destruyeron Herculano progresivamente. El primero de ellos solo alcanzó la ciudad en forma de nube de ceniza diluida pero muy caliente, muy por encima de los 510 grados centígrados", ha señalado uno de los autores, el vulcanólogo Guido Giordano, de la Universidad Roma III.
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Restos del individuo fallecido tras la erupción del Vesubio. / Pier Paolo Petrone
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Restos del individuo fallecido tras la erupción del Vesubio. / Pier Paolo Petrone
"Esa primera nube dejó unos centímetros de ceniza muy fina en el suelo. El impacto térmico fue terrible y mortal, aunque lo suficientemente breve como para dejar (al menos en el caso de este hallazgo) restos cerebrales aún intactos", ha agregado.
Cómo se crearon los fragmentos de vidrio
Para determinar el proceso de formación de estos fragmentos de vidrio, los investigadores han realizado varios análisis. Según sus resultados, este material rara vez se forma naturalmente, debido a las condiciones específicas que se tienen que dar para ello.
Así, para que una sustancia se convierta en vidrio orgánico, su forma líquida debe enfriarse lo bastante rápido como para no cristalizar al solidificarse. Según se ha desprendido, es extremadamente difícil que se forme un vidrio orgánico, ya que las temperaturas ambiente rara vez son lo suficientemente bajas como para que el agua (un componente clave de la materia orgánica) se solidifique.
De momento, el único vidrio sospechoso de ser orgánico es el encontrado en el hombre italiano, que fue hallado en su lecho en el Parque Arqueológico de Herculano. A pesar de que el descubrimiento tuvo lugar en 2020, lo cierto es que hasta ahora no se había podido demostrar cómo se formaron los fragmentos en su cerebro.
"Es el único ejemplo en el mundo"
"Un material cerebral y medular como este, vitrificado, no solo no se ha encontrado nunca en ninguno de los cientos de esqueletos de víctimas de la erupción del Vesubio del año 79 d.C., sino que es el único ejemplo conocido de este tipo en el mundo", ha apuntado otro de los investigadores, Pier Paolo Petrone.
Es probable que "las condiciones especiales que se dieron al principio de la erupción en el lugar del hallazgo, así como la protección de los huesos del cráneo y la columna vertebral del individuo, crearan los requisitos para que el cerebro y la médula ósea sobrevivieran al impacto térmico, permitiendo la formación de este vidrio orgánico único", ha añadido Petrone.
El hallazgo es uno de los más importantes en relación con la erupción histórica, no solo para la reconstrucción de los hechos, sino a efectos de protección civil, ya que habla del peligro de las nubes de cenizas volcánicas, que pueden ser letales por sus elevadísimas temperaturas. "Este conocimiento puede traducirse en medidas eficaces de prevención y mitigación", han concluido los autores.