Oyarzabal rescata a la Real contra el Rayo
El atacante eibarrés se echó a la Real Sociedad a la espalda para llevarle hacia su primera victoria con un gol de penalti a la hora de juego (1-0). Partido igualado y trabado. La afición regresó a las gradas con 8-000 espectadores
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Oyarzabal celebra con la afición el gol del triunfo contra el Rayo / Juan Manuel Serrano Arce (Getty Images)
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San Sebastián
La Real Sociedad sumó sus tres primeros puntos de la temporada después de ganar por la mínima en el Real Arena al Rayo Vallecano con un gol de penalti de Mikel Oyarzabal a la hora de partido. El tanto del eibarrés, santo y seña ya de los donostiarras, desniveló un encuentro muy igualado y trabado, en el que los vallecanos se mostraron valientes, pero les faltó mordiente en los metros finales. La Real se aprovechó de un penalti claro dentro del área del Rayo, por mano de Balliu, después de una jugada trabada de la que pudo salir muy mal parado Robin Le Normand. Oyarzabal, infalible desde los once metros, no falló, y permitió a su equipo el primer triunfo de la presente campaña, muy necesario después de las dudas que dejó su actuación en el Campo Nou en la jornada inaugural. Los 8.000 espectadores que se dieron cita en la gradas en la vuelta del público al Reale Arena disfrutaron de un día muy importante para los aficionados, con una victoria muy importante después de un partido muy cerrado, aunque con una Real todavía más espesa que de costumbre.
Se puede decir que la primera parte fue como un combate nulo. Porque tanto la Real Sociedad como el Rayo Vallecano se neutralizaron de tal manera que las ocasiones claras brillaron por su ausencia. Los donostiarras se limitaban a esperar el talento de Oyarzabal y Silva, porque a Isak le costaba encontrar espacios, y cuando el sueco no puedo correr no termina de ser feliz. Y los vallecanos lo fiaban casi todo a la zurda mágica de Martin Merquelanz, que en su regreso a Donostia cedido por la Real, fue de lo más entonado en la primera parte. Pero Remiro no tuvo excesivo trabajo. Tampoco Dimitrievski, que se fue algo conmocionado al vestuario después de un golpe en su cabeza de Silva. El canario estuvo muy activo y generó las mejores ocasiones de los realistas, especialmente descolgándose desde la segunda línea con un recorte que terminó en córner. La otra buena oportunidad fue una falta botada por Oyarzabal, que obligó a Dimitrievski a lucirse en la acción la que luego acabó lesionado. El Rayo logró que la Real se sintiera incómoda, y eso fue un punto importante a su favor, salió con rapidez a la contra, pero le costar concretar sus llegadas. Y la Real estuvo demasiado espesa. Así que combate nulo al descanso.
Tras el descanso, el Rayo salió con mucha intención a buscar la portería de la Real, con una presión muy alta y metiéndole el miedo en el cuerpo en más de una ocasión. Pero los realistas poco a poco empezaron a tener más presencia en el área rayista, con acciones un poco trabadas, pero Dimitrievski tenía cada vez más trabajo. En una de esas jugadas embarulladas, tras varios rechaces, el balón golpeó en la mano de Balliu y Jaime Latre, que estaba muy cerca de la jugada, no lo dudó. Penalti claro. Oyarzabal, con su habitual calma y un estilo ya inconfundible, no falló, y marcó el gol que supondría la victoria de la Real Sociedad. Un detalle decidía un partido muy cerrado.
A nadie le hubiera extrañado que terminara con empate. Pero la Real tiene a Oyarzabal, y el Rayo no. Andrés pudo tener el empate en sus botas después de una gran acción individual de Merquelanz. Y ya no pudo hacer más en ataque. Si lo hizo la Real, que con espacios encontró más opciones de gol, especialmente con balones a la espalda de la defensa del Rayo, pero estuvo muy atento Dimitrievski para evitar el segundo. Silva pudo marcar, también Isak, y hasta Oyarzabal también estuvo cerca de un segundo gol. Sea como fuere, sin hacer su mejor partido, la Real sumó su primera victoria. El Rayo deberá seguir esperando, pero a este nivel no va a tardar mucho en llegar.
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Roberto Ramajo
Entro en el grupo en 2002 como redactor de prácticas. En 2005 se incorporó a la redacción en Gipuzkoa...