Denuncian falta de empatía y trato inadecuado en la vacunación de los ancianos
Desde el medio rural continúan las quejas por las condiciones en que se está llevando a cabo la campaña en los centros de salud de referencia
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Pacientes esperan cola para entrar a vacunarse al centro de salud Aranda Rurai / Imagen facilitada
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RIBERA DEL DUERO
Familiares de pacientes ancianos del medio rural denuncian las condiciones en las que se está llevando a cabo la vacunación contra el Covid. Los pacientes de la zona de Salud de Roa continúan exigiendo que la campaña deje de estar centralizada en la villa raudense y las personas mayores y otros grupos de riesgo puedan inyectarse en el consultorio de su pueblo, pero esta inquietud la comparten habitantes de otros pueblos que tienen que soportar todo tipo de incomodidades y exponerse al riesgo que supone la forma en que la Gerencia de Atención Primaria ha organizado esta operación. El sentir de muchos habitantes de pequeñas localidades se resume en un escrito que ha hecho público Rosa, una vecina de Milagros, que detalla su experiencia al ir a acompañar a su madre para inmunizarse. Su relato denuncia la falta de empatía.
“El 18 de marzo acompañé a mi madre de 97 años al Centro de Salud Aranda Rural para que le administrasen la segunda dosis de la vacuna. Al llegar con 10 minutos de antelación, la cita era a las 10:05 horas, en la calle ya se distribuía una cola sin ninguna supervisión, toda de personas mayores de 90 años junto a sus acompañantes desplazados de los pueblos porque a su centro de salud no le han autorizado vacunar de COVID.
Viendo que no se movía la cola, busco información sin éxito, por lo que me dirijo por mi cuenta a la entrada a fin de encontrar una silla donde pueda descansar mi madre y veo los pasillos llenos de gente mayor de pie y sin poder guardar la distancia de seguridad. La sala de espera está llena, aquí si están distribuidas las sillas con su distancia y me pregunto:¿ porqué citan a tantas personas a la misma hora? Después, a las 10:15 tengo la respuesta al iniciar la vacunación, como si de un rebaño de ovejas se tratase. A la llamada “el siguiente , de las dos enfermeras, los ancianos que se han agolpado a la entrada quitándose abrigos y enseres, pasan por cada cubículo acompañados por sus familiares para recibir la dosis cual sellado a reses, y al pasillo para vestirse. Seguimos sin poder guardar distancias y la enfermera pretende sacarnos del pasillo sin dar un espacio para vestir a nuestros mayores.
Al salir, siento que acompañantes de las personas mayores se sienten aliviados porque la cola ha circulado deprisa una vez iniciada la vacunación. No reparan en las caras de sus mayores, tristes y sorprendidos por el trato recibido, o solo valoran que no se alargase el tiempo de esta situación de caos y maltrato.
Puede que la Junta de Castilla y León no sea sensible para mejorar la atención a sus mayores, oyendo las voces que reclamaban vacunar en los centros de salud de sus pueblos, pero también se ha visto la falta de planificación de los profesionales del Centro de Salud Aranda Rural para administrar las condiciones de atención, que si dependen de ellos: citar a las personas por grupos no superiores a su capacidad de la sala de espera, atender y vigilar adecuadamente para que se cumplan los criterios de distancia y de seguridad en la movilidad de personas en su mayoría dependientes”.
Mientras tanto, los pueblos del área de salud de Roa, que fueron los que emprendieron esta campaña para exigir unas condiciones más dignas y seguras en la vacunación de personas mayores y otros grupos de riesgo, siguen sin una respuesta satisfactoria de SACyL. Lourdes Núñez, concejal de Sotillo de la Ribera comenta que esta experiencia es un episodio más en la lista de agravios que sufre la población rural en cuanto a la atención sanitaria y otro paso adelante en el proyecto de centralizar cada vez más el sistema. Esta edil ironiza también con la idea de que el concepto de “inmunidad de rebaño” que se utiliza para definir el objetivo final de las vacunaciones se corresponde con el trato que reciben los mayores por parte del personal encargado de suministrarlas. “Lo único que estamos pidiendo es que haya un poco de consideración con el medio rural, que cada día van menospreciando más a nuestros vecinos y a estas personas mayores, que tienen muy ganado el derecho a una sanidad digna, porque cada día servicio sanitario se va deshumanizando más en el medio rural”, denuncia Núñez en una entrevista, con la autora de esta carta, en el programa ‘Hoy por Hoy Aranda’ que reproducimos.