Serveis Socials tramitó 185 retornos voluntarios de inmigrantes el año pasado
Se trata de personas en situación de vulnerabilidad, que piden regresar a sus países de origen

El mundo

Palma de Mallorca
Un total de 185 inmigrantes extracomunitarios en situación de vulnerabilidad social ha regresado a sus países de origen a través del programa de retorno voluntario asistido de la Conselleria de Servicios Sociales y Cooperación. Este servicio se puso en marcha en 2014 mediante un convenio con Cruz Roja, que se prorrogó hasta junio de 2015 y al que se destinó un presupuesto de 400.000 euros.
Mediante este programa se tramitaron en total 121 expedientes, de los que 107 fueron informados favorablemente por la policía. Por nacionalidades, predominan bolivianos, ecuatorianos y argentinos. Del total de expedientes, 97 se gestionaron en Mallorca; 8, en Ibiza y 5, en Menorca.
El perfil mayoritario de los demandantes es el de un hombre de más de 30 años de edad, con estudios de Secundaria o equivalentes, en situación laboral de desempleo y que lleva más de 5 años residiendo en las Islas. En cuanto a la situación administrativa, la mitad de los solicitantes estaban en situación irregular en España. En 91 de las peticiones se alegaron exclusivamente problemas económicos. El resto se refieren también a motivos de salud.
Son datos del programa gestionado por el Govern para el retorno asistido de inmigrantes en situación de vulnerabilidad social. Según las cifras de la Secretaría de Inmigración del Ministerio de Empleo, dentro del Programa de Atención Social, entre 2009 y 2014 un total de 797 personas residentes en Baleares regresaron voluntariamente a sus países de origen. Otras 2 formaron parte del programa de retorno voluntario productivo, al que se pueden acoger los inmigrantes extracomunitarios que deseen emprender un proyecto empresarial asociado al retorno.
El proceso de repatriación es un trámite que puede durar entre 2 y 3 meses y que está sujeto a un compromiso de no retorno por espacio de tres años por parte del solicitante. Los aspirantes deben acreditar que su situación económica les impide costear el viaje de regreso a su país de origen, según explica Marian Vallés, trabajadora social del OFIM.
Desde las oficinas de orientación aseguran que recientemente se observa más demanda de retornos voluntarios a países como Chile o Brasil, donde están apareciendo nuevas expectativas económicas. Existen recursos adicionales para tratar de facilitar la reinserción sociolaboral en los países de origen a través de proyectos emprendedores, aunque la técnico del OFIM recalca que el perfil de los usuarios de este servicio es el de personas en una situación económica muy precaria, que no suelen optar por la fórmula del retorno productivo.