La importancia del guion
Sería importante para que todos nos sintamos parte de un lugar común, que respetemos las identidades de cada uno de nosotros
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Toledo
En unos días celebramos nuestro día, el día de Castilla-La Mancha. Jornada que, no nos engañemos, la mayoría soñamos con disfrutar en la playa, o sea fuera de la región.
Lo primero que quiero hacer es felicitar a los premiados, con algunos de ellos este año me une vínculo personal, así que felicidades a todos y especialmente a los que admiro: Fernando Fernández Gaitán , no se puede hablar de correr en Toledo sin que salga tu nombre escrito en letras de oro
Y a los que amo: Marián García, Boticaria García, que te voy a decir con los ratos de ciencia, risas y 'zorromostros' que he podido compartir contigo.
Por otra premiada, la escritora Angela Vallvey, siento pasión. Creo haber leído todos sus libros. De hecho lo único que me gustaría decirle, si pudiera, es que no deje las novelas.
Dicho esto, quiero hablaros del nombre de nuestra región. Un nombre que lo dice todo: Castilla-La Mancha. No hay que ser experto en lingüística para darse cuenta de que el guion es importante en esta palabra. Un guion que une pero no mezcla ambos términos. Por eso está en medio: Castilla es una cosa y La Mancha otra. Ambos territorios forman una misma comunidad autónoma pero no dejan de ser dos territorios diferentes. Ni todos somos Castilla ni todos somos La Mancha.
¿A que es sencillo? Pues no. Han pasado 40 años desde el Estatuto de Autonomía y algunos no hemos conseguido que nos llamen por nuestro nombre.
Todos somos castellano-manchegos, eso es una obviedad, pero ni todos somos castellanos ni todos somos manchegos. Como toledana, creo que hablo por unos cuantos, estoy harta de leer titulares en los medios nacionales, y algunos regionales, en los que nos llaman a todos manchegos. Estoy harta de tener que explicar que yo no soy de La Mancha. Es una comarca enorme, preciosa y con unas costumbres que me gustan muchísimo, pero no. Llamarme manchega me identifica exactamente igual que llamarme catalana, madrileña o andaluza. O sea, nada. Imagino que lo mismo piensan todos los habitantes de esta región que no son manchegos … y somos muchos.
Hay quien dice que nos falta sentimiento de región, hay quien dice que somos un refrito, una unión de provincias que convenía más por cuestiones económicas y territoriales que por costumbres, historia o lazos comunes. Cuarenta años después de que nos represente un mismo nombre, Castilla-La Mancha , quizá sería importante para que todos nos sintamos parte de un lugar común, que respetemos las identidades de cada uno de nosotros. Que tampoco es tanto pedir que le demos la importancia que tiene al guion.
Es una opinión de una Toledana de Toda la Vida