Las guerras solo en las películas
David Bejerano, delegado de estudiantes de la UCLM en Toledo
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"Las guerras son para las pelis"
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Toledo
Me habría encantado poder comenzar este artículo de un modo diferente, con alguna reivindicación para la juventud, con alguna de las muchas propuestas que tenemos los jóvenes, y podérselo dirigir a alguien que nos pudiera ayudar a tomar medidas y poner en marcha proyectos novedosos para los jóvenes de Toledo.
Pero, por desgracia, los tiempos mandan y nos encontramos ante un momento en el que nuestra forma de vida puede cambiar de un día a otro, incluso en un solo minuto, como les ha pasado a miles de jóvenes no muy lejos de aquí, a familias enteras. Lo importante ahora es lo importante y los jóvenes no lo podemos ignorar.
Cada día vemos en los distintos medios de comunicación la difícil situación que están viviendo nuestros amigos ucranianos y como la voluntad de un solo sujeto puede cambiar el rumbo de un país, pero también el del mundo entero. Nada puede justificar que, en pleno siglo XXI, un país pretenda invadir un territorio soberano, sea o no sea una potencia mundial, y menos aun cuando esa pretensión supone, como estamos viendo, la muerte de miles de personas, ciudadanos como cualquiera de nosotros, que se encuentran en ciudades que están siendo devastadas por los misiles rusos.
La población civil de Ucrania está sufriendo las consecuencias de los deseos de un mandatario que, desde Moscú o donde se encuentre, está acabando con vidas humanas. Los que pertenecemos a la generación 'milenial' pensábamos que, en la época en la que vivimos, no era posible que algo así pudiese ocurrir. Este tipo de conflictos en Europa parecían cosa del pasado. Desde muy niños, en la escuela y en nuestras familias nos han inculcado la necesidad de evitar que estas situaciones irracionales existan.
Hemos estudiado la historia internacional y de España, hemos conocido conflictos pasados que, desde luego, ninguno querríamos ver repetidos y hemos aprendido que, al final, conflictos como la Primera y Segunda Guerra Mundial lo único que causaron fue dolor y pobreza. Pero parece que la humanidad no ha aprendido, por desgracia las frases: la historia se repite y el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, se están cumpliendo actualmente.
Nuestra generación tenia la esperanza de no volver a vivir situaciones como esta, existe un convencimiento de que las guerras solo deben aparecer en las películas. Porque todos pensamos que las invasiones o ataques armados deben formar parte del pasado y teníamos la certeza de que la población europea había aprendido de las dos grandes guerras. Es desolador pensar en los bombardeos a ciudades ucranianas por las tropas rusas, pensar en los miles de refugiados que han huido de su territorio y todos aquellos que conviven en las zonas de conflicto.
Me viene a la cabeza una de las escenas más duras de la película “El Pianista”, del director Roman Polanski, cuando el personaje y protagonista Szpilman, encarnado por el actor Adrien Brody, salta una tapia y se encuentra los edificios de Varsovia devastados y bombardeados, un momento en el cual rompe a llorar de forma desconsolada. Quizá esto les ocurre hoy a miles de ucranianos cuando salen de los sótanos, de las bocas de metro y de otros lugares donde se encuentran refugiados.
Lo que viene ocurriendo en las últimas semanas debería ser algo de siglos pasados, de otras civilizaciones y pensamientos que no son propios del momento actual. Estábamos recuperándonos de las heridas emocionales, psicológicas y personales que nos ha dejado la pandemia a toda la población mundial, pero con ellas todavía cicatrizando se nos abre otra, provocada por el deseo de un mandatario totalitario, Vladímir Putín.
Las guerras solo deberían estar en las películas, porque no hay nada que justifique la muerte de una sola persona.